martes, 26 de abril de 2011
De Cigüeñas
martes, 15 de febrero de 2011
Al Pantano de Gasset
Hay mucha agua y muchas aves. Estuve con la Sra de Rocinante el domingo, llegando en bicicleta por una selección cuidadosa de estos caminos. Se ve en el mapa a la izquierda la ruta que tomamos y aunque hay muchas posibilidades, ésta concretamente es muy llana, no hay ninguna subida importante.
Llegamos al pantano, vimos el agua, comimos, y volvimos. Con nubes y el viento de cara. Se había torcido el día, pero así es el campo. Para disfrutarlo hay que estar allí, y tiene de todo.
Empieza, poco a poco, la primavera, y nos quedan muchos kilometros de caminos por explorar. Tendréis noticias.
viernes, 14 de enero de 2011
El Torcal y Sus Imágenes
I have been at the beach for a few days, and, good though the fish was, no matter how fine the weather, creative the sandcastles and relaxing the air, I know that my readers don't care about these things. You want to hear (you don't know it yet, but you do) about El Torcal.
El Torcal is an extensive area of Karst formation near Antequera in Málaga. It's not easy to explain why so many people like to go up there to wander round it, but they do, and it's worth it. At weekends and on holidays the police have to shut the access road some way down the mountain because otherwise no one would be able to turn round or come down again.
It's a landscape that you wander through (there are no real paths, you just follow other people's footsteps in the mud, or clamber up and down the rocks of your choice) with shapes that you can imagine to be almost anything you want. I saw councils of the gods, apples designed by Dalí, boats at sea, round tables, runways for flying saucers, nesting places for giant mythical birds, the faces of friends, enemies, well-known actors, singers, sportsmen, politicians and creatures of the night, cliffs, prison walls, precipices, islands, entire continents laid out before you or hanging over you, and rocks just sitting on other rocks, apparently not rolling or falling off because they just don't feel like it. Not a place to be smoking anything illegal.
And ibexes (or is it ibices?). Real ones, lots of them. It's very hard to see any kind of mountain goat close up. They don't do close up, which is why they like to live up in the mountains. But in that kind of landscape they can be quite close and still feel safe. A family of them crossed the path ten yards ahead of us.
In the links you'll find a lot of info, and photos, so I won't do the technical description of the geology, or the how to get there. I wanted to tell you why it's worth doing.
martes, 28 de diciembre de 2010
Camino de Alcolea
Es un camino menos conocido, tal vez, y por eso lo comento aquí.
Cruzando el puente 'romano' debajo de Alarcos, con el molino arruinado, tienes la opción de volver a la carretera, tirar monte arriba a Valverde, o río abajo hacía Corral. Éste último es una vieja carretera desusada, no hay tráfico apenas, y aunque el piso está muy mal en muchos tramos, se va muy bien. Sigue el río hacia el suroeste, alejandose y acercandose varias veces en los 10 kms que hay hasta el cruce. La últina vez que pase por allí tuve que tragar mosquitos con cada pedalada, pero no les gusta el frio y esta vez me he librado.
El cruce, que se ve en el mapa, donde giro al norte, esta muy cerca de donde el Jabalón y el Guadiana confluyen, un punto sin interés especial, ni más ni menos belleza que le resto, pero está allí. Por el sur se va a Corral, por el norte a Alcolea. El piso está bien, ya que es una carretera de verdad a partir de allí, aunque tampoco tiene tráfico apenas. Hay una subida fuerte y luego bajas al pueblo con cierta comodidad.
A partir de allí se puede volver por donde has venido, o pòr Valverde- que merece la pena pero esta el camino muy fangoso de momento- o por la carretera nacional- que tiene menos gracia pero era lo mejor en esta ocasión.
En fin, el camino existe, es lo único que quería decir, y tiene sus cosas.
domingo, 12 de diciembre de 2010
Colores y Comentarios
EL cielo es de un azul que es más eléctrico que cielo. Un color que llena, y que complementa el blanco puro del suelo. El viernes, a la hora del crepúsculo, se introdujeron entre estos dos otros efectos de color, espectaculares, un juego de rosa y naranjas y rojos y amarillos, producto de la puesta del sol. Véanse las fotos para hacerse una idea. Una idea sólo, porque había que estar allí. Y que poco dura.
En fin, esto es lo que hay. Lo de Wikileaks va a ser interesante, pero de momento se sabe tan poco que sería absurdo ofrecer una opinión. Así que como no soy periodista y no tengo plazos que cumplir, ni me pasa nada si estoy dos días sin salir en la tele sentando dogma desde la ignorancia, me callaré, que no cuesta nada.
domingo, 17 de octubre de 2010
De Castillos y Lagunas en Caracuel
Un domingo agradable, soleado, con poco viento, sin nubes ni nada que impida disfrutar del campo. He ido con la bicicleta a Caracuel y Corral, en gran parte por los caminos que cruzan el paisaje por allí. No subí al castillo, sigo sin saber si merece la pena acercarse, porque tenía el tiempo limitado y preferí ver el lago. Estaba atestado de aves- vi garzas y garcillas, un lagunero, gallinulas, fochas, y aptos de muchos tipos. Muchas más que en el Vicario o Gasset. ¿Por qué será? ¿Una casualidad, por el momento en el que pasé? ¿Al tener el agua una profundidad escasa, hay menos oleaje y los insectos y otros seres nutrientes se acercan más a la superficie, facilitando así su captura? ¿Se está bien sentado en el agua, al sol, sin depredadores, un domingo por la mañana?No lo sé. Alguien sí lo sabrá, y me gustaría saberlo. En todo caso, merece la pena acercarse a contemplarlo. El sol y el agua son vida.
Por cierto, la foto no es de la laguna de Caracuel. Problemas técnicos con la cámara.
domingo, 12 de septiembre de 2010
La Vuelta al Mundo
Lo normal es sentir una desconexión, una sensación de no saber qué es importante, qué es lo que forma las ideas y el sentir de la gente, qué les motiva; y no lo noto este año. Me siento compenetrado, al día. ¿Será que no ha pasado nada este verano, ni en CR ni en el mundo? O ¿puede ser por la superficialidad de mi contacto con el mundo en los pocos días que llevo aquí? Es decir, que no he hecho mucho caso a los que me rodean. Sí, puede ser.
Esto no tiene importancia ninguna, por supuesto. Salvo que, a la hora de escribir aquí, no tengo ningún tema obvio a tratar. Así que seguiré pensando, y mientras tanato, comparto unas fotos de Las Lagunas de Ruidera donde, francamente, preferiría estar aún.
lunes, 26 de julio de 2010
Las Lagunas de Ruidera: Unos Apuntes
Las Lagunas de Ruidera están llenas. Desbordantes. Como nunca, dicen los de larga memoria. Si es fiable es otra cosa, pero larga sí que es.La San Pedra está viva, activa, llena de gente. Donde le hotel y el camping se oye el alegre aullar de la juventud divirtiéndose. En el Baño de las Mulas los peces despejan la zona y se van a otro lado cada mañana al llegar los bañistas. Sitio patrocinado por niños mayormente, y mayores que nadan con mucha cautela.
La del Rey está como siempre. En la carretera, con su chiringuito, su ‘playa’ y sus botes y canoas, y siendo tan grande y profunda, mucha gente se detiene allí y nunca llega más lejos.
La Conceja es bonita. No tiene baño, pero caminar por su borde ofrece recompensa en forma de sombra, tranquilidad y belleza.
Laguna Blanca es un secreto. Muchos a los que les gustaría no saben que existe, y los que lo saben se imaginan que es otra cosa bien distinta. Pero no. Tiene fácil acceso desde la carretera, su propio aparcamiento, agua cristalina, un baño bastante seguro, y sitio para andar, a la búsqueda de sapos, ranas, aves, juncos, vistas y paz. Y es blanca, sí. Por el fango del fondo.
La libélula de la foto la vi allí, y la saqué cuando posó momentáneamente en un tallo de hierba. Las había de azul cobalto, negro, rojo fuego y rojo sangre, naranjas, transparentes, amarillas, y esta, de oro puro.
martes, 20 de julio de 2010
Vacaciones por San Vicente
La Mancha, al margen de sus muchos méritos, es un secarral, y cuando se acerca el verano la sensación física de ahogarse acrecienta. Todo se quema, el paisaje se torna amarillo y marrón, y el aire se reseca y asfixia.
Así que en verano nos vamos al norte, este año a San Vicente de la Barquera, bonito pueblo, antaño pesquero, ahora más turístico que otra cosa. Aun así, hay bastantes barcos en la bahía, y no son todos de placer.
Lo llama bonito, y lo es. De hecho fui allí la primera vez porque lo había visto con cierta frecuencia desde la vieja carretera, por la que uno se acerca en bajada, y de repente ve el puente que tiene que cruzar, el colorido de las múltiples y variopintas embarcaciones, y al fondo los portales del centro y el castillo y la iglesia en lo alto. Esta vista se me quedó en el recuerdo y por eso hemos ido a San Vicente.
Pasearse por el puerto, subir al castillo y el pueblo antiguo, contemplar las vistas que ofrecen las murallas de toda la ría, y cenar en el Boga Boga (marisco fresquísimo y exquisito, y algo más barato que antes), son cosas obvias que hará cualquiera que se encuentre allí dueño de su tiempo. Como también acercarse a la playa, una cinta de arena de tres kms de largo, y de ancho suficiente para que quepa todo el mundo, incluso con marea alta. Se juega a la pala, naturalmente, se nada, se toma el sol, se juega al voleiplaya, se practica el surf, se corre, se come, y se hace lo que a cada uno le da la gana.
Pero además de la belleza del sitio, está su ubicación. Está a un paso de Llanes, de Comillas, de Santillana, de un montón de calas y ensenadas donde uno puede estar prácticamente solo, y que son mucho más bonitas que las típicas playas del mediterráneo. Un poco más lejos está Santander, Covadonga, Cangas de Onís, Ribadesella, y por supuesto los Picos de Europa.
Subir por el desfiladero de la Hermida- la única forma de llegar, realmente- hasta Potes, es ver la belleza de la montaña de otra manera. Siempre en una carretera estrecha, tallada materialmente en la roca que bordea el arroyo, con el agua al lado y techado de verde. Y desde Potes, otro pueblo de gran belleza, se llega, incluso andando, a Santa María de Piara, A Santo Toribio y sus ermitas satélites, y a toda la Liébana y los montes, a hacer escalada, o senderismo, o turismo artístico, o lo que quiera cada uno. A la gastronomía, si se quiere.
Esto ha sido un recorrido muy rápido por el entorno de San Vicente. Animo al lector a ir a conocerlo por sí mismo. Por cierto, escribo desde una conexión de esos de pirulo que se lleva en el bolsillo y se enchufa y va como el caballo del malo, así que es imposible compartir fotos de todo esto que cuento. Cuanto pueda, lo haré. Mientras tanto, felices vacaciones.
miércoles, 21 de abril de 2010
De Vías Verdes y Vías Viejas
La vía verde es el pulmón de la ciudad. Y mucho más. Con tanto movimiento de personas por el mundo en los últimos años, hay quien se preocupa por la integración. Aquí, estoy convencido, la integración pasa por la vía verde. Es una curiosidad, esta vía verde nuestra. La vía del tren era de todos, ya que Renfe es empresa pública, pero no es normal que un bien- sea terreno, edificios, empresas, dinero o poder- sea devuelto a sus verdaderos dueños cuando los que se creen que es suyo hayan terminado de usarlo. Pero esto es lo que ha pasado con el comienzo de la vieja vía de Puertollano, fue puesta a disposición de sus dueños, o por lo menos, de aquellos que viven cerca y disfrutan de un paseo por el campo.
Y son muchos. Cualquier mañana te cruzas con gente, y en un domingo que haga bueno aquello se convierte en
Y allí está todo el mundo, pero lo que es todo el mundo. Viejetes entrajetados se compran zapatillas y dan pasos tambaleantes con ayuda de un bastan porque el médico ha dicho que así bajan el azúcar. Señoras muy señoras entradas en años se compran un chándal de color y se dejan ver por allí porque con la crisis no tienen para pasar la mañana en la pelu y además así lucen el MP3 que les han regalado.
Sudamericanas preocupadas por el ancho de sus caderas, musulmanas gordas con velo que quieren bajar la tensión sanguínea, chinos jóvenes andando rápido, charlando de manera animada entre sí, rusos y rumanos practicando un footing bastante serio mientras hablan de cualquier cosa que se les ocurra. Grupos inverosímiles de jóvenes que salen juntos, cuando es obvio que la mayoría no ha corrido en su vida. Parejas en las que la chica ha convencido al chico para que le acompañe, para evitar el aburrimiento o para que se cuide un poco, o el chico ha animado a la chica y ahora se arrepiente viendo como arrastra los pies y no le deja coger ritmo. Parejas de mujeres de cierta edad en animado e interminable cotilleo, siseando con cabezas inclinadas hacia sí detalles de la vida de una lista aparentemente inagotable de familiares, conocidos y personajillos de televisión. Gran seriedad en su andar y en su hablar.
Los hay que son todo codos, o todo rodillas, o todo tobillos, los que echan los pies hacia los lados de forma irregular y peligrosa, los que lanzan esputo con cada paso que dan, los que se ponen rojos como tomates en cuanto empiezan a correr, sus camisetas chorreando sudor que comparten generosamente con todo el que pasa a su lado.
Dicen que correr despeja la mente porque es imposible preocuparse por nada mientras corres, y ves las cosas con claridad y ecuanimidad. Esto no es del todo cierto, dado que la preocupación principal que tiene el corredor es cuándo le va a dar el infarto. Pero aparte de esto, se puede buscar un estado zen en el constante batir de los pies en el suelo, y el rugido de la sangre en los oídos.
No faltan caminos por aquí. El caminante puede ir casi a cualquier parte, cualquier pueblo, pedanía, cortijo, monumento, río, cerro o valle por caminos, sin pisar el asfalto. La red de sendas que ha existido desde siempre ha sido en gran parte expropiado por el gobierno y engullido por el automóvil, pero queda lo suficiente para que el paseante disfrute del paisaje. Ni siquiera es la vía verde la única antigua vía de tren por aquí que sigue siendo camino público. En 1931 desviaron la vía vieja para que pasara al este de la ciudad en vez de al oeste. Entraba por lo que ahora es el parque de Gasset, (la vieja estación sigue allí. Iban a hacer un museo del ferrocarril en la provincia, pero alguien cambió de idea. La usan los jardineros para guardar sus herramientas. Una pena. Y han hecho un museo del Quijote, una solemne estupidez, pero por lo visto atrae a los turistas. Serán los viejetes que llevan por allí en autobús y pastorean como ganado. No creo que vean nada ni les importa, pero mientras pagan…) seguía
A partir de
Pero donde se ve a todo el mundo es en la vía verde. Entre las muchas categorías y tipos de viaverdista hay varias maneras de dividirlos a grandes rasgos en dos clases principales: se puede contratar los que andan con los que corren; los que están en forma, o aspiran a ello, con los que sólo pretenden no engordar más o no morirse pronto; los que van solos y a su aire, con los cascos puestos y la vista fija en el horizonte, de los que lo conciben como acto social, a realizarse forzosamente en grupo; a los que motivan y se motivan de los que reciben motivación, a veces a pesar suyo; y, y es una distinción importante, los que llegan hasta el puente con los que van más allá. Más allá del puente es otro mundo, con otra gente, otra fauna.
Hasta el puente sólo se ve el puente. No sólo sirve como meta al víaverdista de esta clase, también es un límite, un gran cierre que cruza el horizonte cada vez menos lejano y limita el camino, el mundo y la imaginación del caminante. Llegado al límite, se para. ¿Cómo no, si es el fin?
Pero el que es capaz de concebir algo más allá de los límites sigue andando o corriendo, pasa debajo del puente, rompe el muro, y de repente no tiene límites, el mundo se abre ante él cual alfombra de esas que tiras de un lado del rollo y se van al quinto pino cubriendo el suelo para que ande alguna actriz o politicucho sin riesgo de que se le confunda con una persona cualquiera.
En fin, que más allá del puente se puede andar o correr sin metas, sin límites, se puede inventar otras formas de ver el mundo y de hacer ejercicio, se puede llegar al río, al aeropuerto, a varios pueblos, a algún cerro, y divagar por kilómetros y kilómetros de caminos, de cultivos, de terrenos, de tierras, de vistas y cortijos. De posibilidades, es decir, hasta que el cuerpo y la mente no puedan más.
domingo, 11 de abril de 2010
Arte Contra-Reloj
Lo normal es que haya un tema general, y en este caso era el pueblo (pedanía, más bien) y alrededores de Peralv(b)illo, con sus bonitos paisajes, llenos de agua y aves, peñas, ganado y un desfiladero de gran belleza. Lo mismo es caminar, así que le acompañé, para darle ánimos y para andurrear por la zona rio arriba, que no conocía bien.
martes, 9 de febrero de 2010
De Ermitas

El domingo fui a ver la ermita de San Isidro, más allá de Miguelturra. La ermita en sí no tiene nada de interés, así qu eera una excusa para andar por esa zona. hace años que no voy por allí. No ha cambiado mucho, por lo menos, esa es la impresión que me dio. La vieja estación ya no se usa como aparcamiento para máquinas, hay una nueva fábrica al lado, las vaquerías no huelen tanto, pero eso sera por el frío.
La nueva autopista corta la ruta al principio, pero hay un puente. No está pensado para peatones, pero con cuidado se puede cruzar, y el campo es tuyo. El camino que sube al recinto no es el antiguo, ahora es una avenida bordeada de arboles, y arriba hay una zona abierta, con mesas a la sombra de los arboles, que un día llegarán a terminar. Llevan 10 años por lo menos.
Detrás del santuario hay un especie de mirador, una pista de baile al aire libre, y luego la loma sigue un kilómetro o así hacia Carrión y una sierra cuyo nombre cambia según el mapa que consultas. Debido a la intensa niebla no logré ver nada de la- sin duda bonitas- vistas que ofrece el lugar desde arriba y no puede garantizar que merecerá la pena acercarse.
A la vuelta, pasando por Malas Tardes (¿por qué se llama así?), vi un cartel que indicaba 'Ermita'. En efecto hay una ermita en una esquina entre casas, una caseta de piedra encalada con una imagen de San Isidro sobre un altar, rodeada de flores.
Nota: La foto no es de la ermita. Dada la poca luz, no saqué ninguna. Es un monumento (¿a quién? en un parque nuevo detrás de la Universidad.

