lunes, 5 de septiembre de 2011

Fútbol en la Radio

Hay una disputa entre las emisoras de radio y la liga de fútbol, que quiere que paguen por poder narrar los partidos. Mi interés principal está en que se pongan de acuerdo y me dejen escuchar los partidos, pero ofrezco el siguiente surtido de observaciones:
- Creía que ya pagaban. Recuerdo una disputa similar hace casi 20 años, y me parecía que terminaron aceptando las condiciones de los clubes. Evidentemente no fue así.
- La disputa es entre dos grupos de entidades, negocios, privados, que llevan muchos años ayudándose unos a otros. Los clubes necesitan que los medios esparzan las noticias que creen por el mundo, y las radios necesitan la audiencia que genera el fútbol para poder cobrar la publicidad. Una parte ha propuesto un cambio en la relación que los une, y están negociando. Llegarán a un acuerdo.
- Un partido de fútbol es un evento particular que el organizador abre al público por razones comerciales, y bajo ciertas condiciones. No tenemos derecho a priori a contemplar o ser informados gratis de lo que pasa allí, ni las emisoras a narrarlo. Lo siento pero es así. Se suele pensar que el fútbol es propiedad de todos, pero no lo es. Los clubes tienen propietarios y gerentes que buscan la forma de rentabilizar su negocio, como hacemos todos. Lo mismo las emisoras.
- Las televisiones llevan muchas años pagando. No es lo mismo, ciertamente, poner imágenes que emitir un contenido narrativo generado por la propia emisora; propiedad intelectual etc, pero las televisiones no pagan una millonada porque aceptan esta distinción, sino porque les compensa pagarla. A las radios les interesa estar allí. ¿Por qué no van a pagar?
- Las emisoras son su propia plataforma. Pueden silenciar a los clubes y llenar las ondas de propaganda de su causa. Por eso parece que todo el mundo está de acuerdo con ellos. Por eso y porque todos queremos escuchar el fútbol gratis. Pero no necesariamente tienen razón.
- De hecho, no sé quien tiene razón. Probablemente nadie. Es una negociación comercial, y les interesa ponerse de acuerdo, que es lo que harán al final.

domingo, 4 de septiembre de 2011

BMCR: Cadáver, Quimera, o Disfrazado

Bueno, el Ciudad Real se ha convertido en el Atlético de Madrid. ¿Qué ha pasado? ¿El CR desaparece y emerge un nuevo Atlético? ¿Vuelve el antiguo Atlético? ¿El CR se traslada y cambia de nombre, pero sigue siendo el mismo club? ¿Es una nueva entidad, pero el mismo club, con los derechos históricos del BMCR y patrocinado por el Atlético de Madrid? ¿El Atlético ha comprado al BMCR? ¿Se juntarán las historias de los dos? ¿Si gana la Liga este año, sera el número 6, 12, o 17? ¿Tiene pies o cabeza el asunto?

Es difícil entenderlo dentro los patrones tradicionales. La ambigüedad o incertidumbre en la continuidad, existente en el ciclismo desde siempre, y hasta cierto punto también en deportes como el voleibol y el fútbol sala, el fútbol americano, el béisbol, y se comienza a ver en el fútbol (en Inglaterra, por ejemplo). Son nuevos patrones de identidad, y al final, dependerá del aficionado cómo los asume y cómo los siente.

En cuanto a mí, ya no es mi club, pero otros lo verán de otra manera.

lunes, 13 de junio de 2011

Los Indignados Siguen Allí

Los 'indignaos' siguen en su sitio, y me alegro mucho. Como protesta es pinroresca, divertida, bastante inteligente (culpan de la crisis a los bancos, pero eso es un error frecuente), y completamente pacífica. Y no sólo pacífica, la consideración que han tenido con los vecinos de la zona, y soy uno, y su manera de hablar de sus ideas y revindicaciones, abiertamente y con comprensión de las dificultades, sin consignas tontas ni gestos feos, siguen siendo ejemplares.

De hecho se han cambiado a la Plaza del Pilar porque se iba a montar un escenario delante del ayuntamiento. No sé como se llegó a tal acuerdo, pero parece haberse llevado a cabo sin que la policía aprovechase para desalojarles, así que suponemos que han puesto mucho de su parte.

Siendo un cuarentón de derechas, yo no debería tener mucho en común con una banda de okupas hippies, pero aunque no compartiera sus aspiraciones, defendería su derecho a estar donde están, por la forma en la que están. Pero sí comparte sus ideas, en lineas generales. Hace falta un sistema político mucho más sencillo y transparente, con responsibilidades directas y claras para las que el pueblo, el paisano de a pie, sin necesidad de que medíe prensa ni tribunal ni partido, puede exigir cuentas, y una burocracia también mucho menos abultada, ya que cientos de miles de funcionarios deben su empleo (con sueldo y pensión garantizados por vida, no nos olvidemos de esto), a la complicación innecesaria de las exigencias administrativas y legales inventadas por el gobierno. Sobran, y son un lastre para los que trabajamos para pagarles.

Puestos a echar a alguien, la policía bien podía empezar con la panda de borrachos que pasan sus días en los jardines del Prado. Pero creo que sé quien se irá antes.

lunes, 23 de mayo de 2011

De la Democracia

No me gusta criticar la democracia española. No es mi país, aunque ha sido mi casa durante más de veinte años. Sigo siendo un invitado. No he contribuido a la transición, ni en qué se ha convertido. España pasó a la democracia, una democracia real, cuando muchos paises no han sabido aprovechar la misma oportunidad.  España es un país estupendo para vivir, libre de represiones políticas y de arbitrariedades judiciales, rico, en comparación con el resto del mundo, con una gente abierta, hóspita y bondadosa (he estado en muchos sitios, y sé de lo que hablo), una cultura rica, una cocina exquisita y un clima que llama a la vida y la alegría.

Sin embargo, y desde el respeto y el aprecio, ofrezco unos comentarios:

Herri Bastasuna/Bildu. Sí, sabemos que, llámese como se llame, son los portavoces de Eta, y su existencia como fuerza política permite a sus simpatizantes expresar su opinión, y permite a su personal entrar en las instituciones (y cobrar dinero público, pero eso es otro problema). Sin embargo, la ilegalización de unas ideas y de su expresión es, mal que nos pese, anti-democrática, y así lo he dicho muchas veces. Si las ideas que defiende Bildu tienen apoyo suficiente para alcanzar representación en los ayuntamientos y parlamentos, hay que aceptarlas, combatirlas si se quiere, exponer sus falacias si se cree que existen, y, por supuesto, perseguir  judicialmente los delitos que puedan cometer, alentar o financiar, pero la mera expresión o defensa de una postura, por mucho que disguste a la mayoría, no se puede penaliza, ya que la democracia es otra cosa. ¿Qué será la siguiente opinión que no se permite tener? Muy peligroso el precedente. Lleva a la tiranía de la mayoría, y en la práctica de una oligarquía, y la supresión de la heterodoxia.

Listas cerradas. El hecho de que se tenga que votar a un partido debilita la democracia porque la cadena de representación es larga y distorsionadora. La función del diputado, se supone, es representar a su pueblo ante el gobierno y defender sus intereses en el parlamento. Los jefes de los partidos tienen poder absoluto sobre quién entra en las listas y en qué puesto, así que deciden quién nos representa, qué política tienen que defender, qué legislación tienen que apoyar, quién vive y quién muere en los muchos y diversos circos políticos de este país. El ciudadano de a pie no se siente representado por no lo está. Sus diputados locales no le deben nada, así que no le hacen caso. Se deben únicamente a su partido. Su lealtad no pertenece a los votantes, sino a los caciques. Los partidos, de hecho, reclaman que el propio escaño pertenece al partido, y no al diputado que lo ocupa, lo cual demuestra hasta qué punto la voluntad del votante está obviado por los dirigentes. Una voz independiente apenas se puede hacer escuchar, un grupo con ideas que no encajen en los grandes partidos se encuentra al margen de la democracia, sin poder influir ni defenderse.

Esto, en parte es porque...

Nos obligan a financiar a los partidos políticos. ¿Por qué se cree necesario dar dinero público a unas organizaciones privadas para que compitan por el privilegio de darnos órdenes? Si no nos pueden convencer por sus propios medios, ¿por qué les pagamos para que les sea más fácil? No entiendo el razonamiento, pero sí está claro que impide que otras corrientes se dejen oír, y participen plenamente en el proceso democrático.

Me limito a hacer estos breves comentarios, y a seguir disfrutando de este país, donde tan bien se puede vivir.

domingo, 8 de mayo de 2011

domingo, 1 de mayo de 2011

Demostraciones y Banderas

Hoy, como todos los 1 de mayo, grupos de retrógradas* indeseables tomarán las calles de España y de otros paises, para defender las ideas nefastas y trasnochadas de una serie de pensadores imbéciles y despotas sangrientos, entorpeciendo a los transeuntes, y probablemente amedrentando a los que protestan y destrozando la propiedad ajena (porque es lo habitual, aunque no suele pasar aquí)..

No discuto su derecho de manifestar sus opiniones y defender sus ideas, al contrario, y aquí lo han hecho con corrección y sin violencia, amenazas o destrozos. Sí cuestiono esas ideas, y su propia inteligencia, coherencia y entendimiento del mundo. Anarquistas pidiendo más leyes, más gobierno y más impuestos; comunistas pidiendo más y más dinero sin saber de dónde puede proceder ni las consecuencias que tiene el inventarse una economía que no existe (y sus heroes Stalin, Fidel, Mao etc. han demostrado sobradamente lo que pasa, pero parece que no aprenden); sindicalistas que dicen defender al trabajador pero que viven del trabajo de otros, y yo soy trabajador normal y corriente, no me representan ni me defienden.

En fin, hay gente pasándolo mal por el estado de la economía, y cada uno propone las soluciones que cree pueden servir. Si se basan en la ideología y la ignorancia más queen la realidad es difícil que prosperen, pero viva la libertad, y como siempre, lo digo sinceramente- reconozco a los que discrepan conmigo una libertad que, tal vez, no me concederían a mí.

En la foto se aprecian varias banderas anti-democraticas, con los que esta organizaciones claramente están contentos de identificarse. Blanden con orgullo simbolos de la dictadura soviética, y de la España comunista, delante de la policía, impúnemente. Como debe ser. Son libres como todos. Pero no sé si una bandera falangista o una esvástica sería recibida con la misma pasividad (y no tengo ningún interés en defender ninguna de estas ideologías ni enseñar sus símbolos, pero es importante recordar que la gente ha esclavizado y empobrecido a sus compatriotas con muchas excusas a lo largo de los años, y la hoz y martillo es el símbolo de unos de los personajes más viles de la terrible historia del siglo XX; y sus seguidores siguen entre nosotros).

*Si alguien se pregunta por qué llamo así a unas personas que intentan defender a los parados y a los trabajadores que menos ganan, a los que peor lo están pasando y menos garantías tienen, la respuesta es muy sencilla. No lo hacen. Si eso fuera el propósito real de estas manifestaciones mi artículo tendría un enfoque muy distinto.

martes, 26 de abril de 2011

De Cigüeñas

El otro día pasé por Sancho Rey (en bicicleta- mala idea, el camino es un barrizal y tuve que abandonarla cerca del principio y seguir a pie) para ver cómo estaban las cigüenas. Me imagino que los dueños de la finca preferirían que no se anunciase el sitio, ni se animase a la gente a visitarlo (postura que comprendo perfectamente, ya que la gente es un coñazo y puede perjudicar la vida y la productividad del cortijo) pero es un camino público y en esta época merece la pena verlo.

Sancho Rey significa cigüeñas. Antes significaba también toros, caballos, y algún otro bicho. (El año pasado vi cerca de allí, por el río, una manada de guarros.) Y todavía se ven y se oyen muchos pajarillos e insectos, si se va con tranquilidad y se presta atención, pero lo que importan realmente son las cigüeñas. Hay muchas este año, cada árbol, cada punto donde se puede agarrar un nido está cogido, hay crías difícilmente visibles, parejas turnándose para recoger comida y hierba y palotes. Posan en el mismo camino, o el los bordes de los sembrados, levantan el vuelo y cruzan el cielo, a ras de las copas de los arboles, planeando hasta frenarse en el aire, plegar las alas y aterrizar con sorprendente gracia en el árbol que es su casa. Merece la pena el paseo.