Hubo competencia, naturalmente, sobre todo de Camilo José Cela, pero Cela, sin duda un genio- quien lo duda que lea La Colmena, era tambien un cascarrabias insufrible. Delibes, en cambio, escibía, y luego se tomaba una caña, veía el fútbol, o mataba un par de conejos.
Su lugar en el corazón de los españoles en general, y de los vallesoletanos en particular, y valladolid ha pasado unos días de auténtico luto, lo ganó por ser un hombre sencillo, ameno e inteligente, amante de las personas, que valoraba sobre todo la vida familiar y las amistades, estaba pendiente de los que tenía a su alrededor, y que ademas contaba buenas historias. Escribía porque le gustaba y se le daba bien, y no para agrandar su sentido de sí mismo ni para exponer una opinión política simplista. No formaba parte del gran movimiento de 'artistas que somos la leche puta porque creamos y todo lo que decimos es incontestable' que para mucha gente sin talento ni cerebro es su motivo principal para llamarse 'artistas'.
Delibes amaba la caza y el Real Valladolid (y me imagino que aquella le dio más placer que éste), signos de una persona que sabía vivir, que tenía vida, y no tenía que inventarse una. Gran parte de la grandeza de este hombre es que no se imaginaba que era más que un tipo normal.
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