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martes, 12 de octubre de 2010

Examen Oral en Selectividad

Hace años que el examen de selectividad en inglés tenía que tener una prueba oral, pero sigue sin realizarse. Deriva de las exigencias de la LOE, que es del 2006, y aún no ha aparecido. Los alumnos, en general, se alegran, pero seguramente no saben por qué no existe todavía esta parte del examen. Puedo explicar algunas cosas, y vaticinar como saldrá la cosa este junio.

Los profesores no quieren esta prueba porque no saben prepararla. Sencillamente, con un grupo de 20+ alumnos, es muy complicado dedicarles a cada uno el tiempo suficiente para que mejore sensiblemente su nivel de inglés hablado, sobre todo si hace años (probablemente desde primaria) que no hacen ejercicios orales, y la gran mayoría no tienen ni un nivel básico con el que trabajar. Habría que dedicar todas las horas de clase en 2º Bachillerato exclusivamente a esto, olvidando la parte escrita, y por supuesto el progreso general que es, supuestamente, el motivo de pasar tantas horas al dia sentados en un aula del instituto. Tampoco se conocen las características de la prueba, para saber a qué atenerse en la preparación. Y hay profesores- serán muchos o pocos- que temen exponer sus propias deficiencias en el inglés hablado, si los alumnos más avanzados les exigen una preparación del nivel adecuado.

Los sindicatos no quieren la prueba por estas razones, y también porque les asusta cualquier cosa que implique distinguir los estudiantes que saben de los que no, o que exija que sus miembros hagan su trabajo correctamente.

La consejería no quiere la prueba porque viene impuesto por Madrid, aunque hubo consultas y la podrán hacer a su manera. También les asusta cualquier medición precisa de la eficacia del sistema pública de enseñanza.

Los profesores de universidad no la quieren porque tendrán que estar varios días realizando dicha prueba, y seguramente tienen mejores cosas que hacer. Y no son expertos en diseñar y evaluar este tipo de examen, con todo lo que eso supone.

Los alumnos no la quieren porque la gran mayoría saben que no están capacitados para hacerla, pero incluso los que lo están tienen motivos de recelo. Los examinadores, como hemos comentado, no serán profesionales, intentarán puntuar más alto de lo que deben a cualquiera que consiga decir dos frases inteligibles, estrechando notablemente la diferencia entre los de nivel alto y bajo. Tendrán poca confianza en sí mismos y en la prueba, que tenderá a producir el mismo efecto. Y los habrá que bajan la nota si perciben una competencia demasiado grande, ya que se imaginarán que indica una ventaja 'injusta' como una academia o cursos en el extranjero. La política está en todas partes.

Así que vaticino un caos monumental, subsanado probablemente por un aprobado general, por lo que habrán perdido el tiempo todos los que se hayan preparado a conciencia. y en 2º de Bachillerato el tiempo es muy limitado; lo habrán sacado sacrificando la preparación de otras áreas.

En fin, puede que esté equivocado, pero no tenga ninguna confianzaen que este cambio sirva para mejorar el nivel general de inglés hablado, que es la intención, meritoria y necesaria. Servirá más bien para perder el tiempo y repartir injusticia.

miércoles, 31 de marzo de 2010

De Lo Poco Que Importamos a Los Que Nos Mandan

Quizá por primera vez en la historia existen gobiernos, unas pocas docenas en el mundo, que prestan algo de atención a la voluntad de su pueblo a la hora de gobernar. No mucha, ciertamente, pero algo es algo. Se debe a que han inventado la democracia, un sistema por el que aceptan alternarse en el poder a cambio de que el pueblo les pague bien y no les intente cortar la cabeza. El pueblo también se beneficia, porque produce mayor estabilidad que suele generar mayor prosperidad, y, como hemos notado, tienen que suministrar ciertos servicios y guiñar un ojo hacia la voluntad popular de vez en cuando.

Hablo del pueblo porque los que mandan no se ven como personas normales. En cualquier país el gobierno considera que manda por derecho propio. No son de la plebe. Hay mandantes y mandados, una élite y la canalla. Se ven así, desde los monarcas absolutos, y los tiranos sangrientos (Kim Sun-Il, Fidel Castro, Robert Mugabe, Hitler, Pol Pot etc) hasta los que se presentan como populistas y simples portavoces del colectivo (Stalin y todos sus monigotes en distintos lugares y épocas del imperio comunista) pasando por los democratas populares (Obama, Aznar, Blair etc) se creen con derecho a mandar. A los demas nos toca obedecer, porque ellos saben lo nos conviene, y hasta lo que realmente queremos, mejor que nosotros.

Todos los gobiernos, y los funcionarios que los sostienen, defienden rabiosamente su posición de los que pueden cuestionar su derecho de existir. Lo hacen de forma diferente según las circunstancias de la sociedad que rigen, pero lo hacen con fuerza y un sentido absoluto de su propia importancia.

Esta nota del EU Observer ilustra cómo ven su papel unos compenentes de la Comisión de la UE (esos burócratas nombrados a dedo por sus amiguetes, recuerden, no son políticos elegidos por un proceso democrático, la mayoría son ex-políticos fracasados o corruptos, y desde luego, no responden ante nadie, y mucho menos ante el pueblo, que ni les ha puesto allí ni les puede echar). Estos chupones y anti-demócratas se permiten hablar con toda naturalidad de 'legislar' como si fueran un Parlamento (el llamado Parlamento de la EU no tiene autoridad ni poder, y tampoco es muy democático, ya que la mayoría de sus miembros son nombrados por los partidos, no elegidos para representar al pueblo). La Comisión, como digo, actúa como gobierno y parlamento, sin ninguna legitimidad, y se pretende meter, como en este artículo, en todos los detalles más insignificantes de la vida. De nuestra vida.

Se quejan de que hay máquinas expendedoras qeu no aceptan monedas de 1 o 2 céntimos, por su escaso valor, y que muchos comercios anuncian que no aceptan billetes de 200 o 500 euros, for razones obvias de disponibilidad de cambio y riesgo de falsificación. Pero la comisión cree que el pueblo no puede tener libertad en estas cuestiones, como realmente no les gusta que la tenga en nada, y habla tranquilamente de legislar para obligar a cualquier persona, en cualquier intercambio y acuerdo privado y particular, a hacerlo con su moneda de juguete y en las condiciones que ello marcan. ¿Por qué consentimos esta soberbia, propotencia y tiranía?

Como ejemplo de cómo se defienden los gobernantes, en este caso tiranos sin paliativos, sirva el órgano privado de Fidel Castro, una supuesta agencia de noticias que en realidad es propaganda de Fidel y del comunismo en general. Se nota la desesperación con la que intentan defenderse, citando aprobación de Hugo Chávez y el de Corea del Norte y partidos comunistas europeos. Y la repitición constante de sus grandes logros en la salud y en la educación: los datos tantas veces repitidos sobre la alfabetización y la longevidad son puros inventos de Fidel, pero no se suelen cuestionar, y como sabe muy viene lo vagos que pueden ser los periodistas, los citan constantemente sabiendpo que saldrán sin analizar en la prensa del mundo libre.

Es un estudio fascinante, la verdad.

domingo, 31 de enero de 2010

El Mayor Secreto del Mundo

... es que casi todo es posible.

El que quiera ganar más dinero, mejorar su situación laboral, perder peso, sentirse en forma, escribir una novela, ser feliz, conquistar una chica, dejar de fumar, o de beber, adquirir unos conocimientos, comprender un asunto, controlar uno u otro aspecto de su vida... no tiene más que hacerlo.

Hay límites, sin duda. La enfermedad grave, la pérdida de seres queridas, la deseperación económica, la mala suerte con el cuerpo, la mente, o la familia que nos toca, una situación realmente fuera del control de uno, nos pueden impide hacer lo que otros hacen, pero...

Estos límites rara vez están dónde creemos, sino mucho más lejos, y debemos conocerlos bien antes de lamentarnos.
No se trata de hacer lo que otros hacen, sino lo que nosotros nos proponemos.
El recurso más valioso que tenemos es nuestra propia voluntad, fuente pródiga de dinero, felicidad, libertad, respeto o lo que cada cual estime importante, y sin embargo la despreciamos.

Nuestra actitud suele ser que no podemos, que no tenemos tiempo, que nos tienen que entender, que nos tienen que dar de lo suyo, que somos así y ya está, que nos tomen a nuestra propia valoración, sin valorar a los demás.

Los que tienen éxito en lo que se proponen, sea llegar a Presidente del Gobierno, tener una empresa boyante, vender un millón de discos y salir en las revistas de cotilleo, jugar en el Madrid, ganar Gran Hermano, llegar alto en su profesión, cambiar las vidas de unas personas en alguna parte del mundo a mejor, lo han conseguido gracias a un grande y constantre esfuerzo. La recompensa no va proporcionado, no es igual para todos, y no se paga el esfuerzo y el tiempo directamente, se podría decirque no es justo, pero es lo que hay, y los que logran lo que persiguen han tenido que hacer un ejercicio de voluntad que muchos no han querido hacer.

El 99% de los gordos lo están porque prefieren ser gordos antes de hacer ejercicio y comer menos. Están gordos porque quieren. Igualmente los borrachos, los drogatas, los infelices, los insatisfechos y fracasados, los que echan pestes de algún aspecto de su vida y piden comprensión y que lo solucionen los demás; cualquier cosa menos tener que esforzarse, responsibilizarse de sí mismos, ejercitar la voluntad y ser por sí mismos lo que no se atreven ni a creer que pueden ser.

Soñar es gratis y hay muchas horas en el día. Aprovecharlas es cosa tuya. Nadie puede hacerlo por tí, ni paliar los resultados de no hacerlo. Pero tú sí que lo puedes hacer. Sorpréndete, porque la sorpresa te dejará de piedra, asombrado, incrédulo. Sin excusas, sin miedo, hazlo, y reclama lo que es tuyo. Hasta el mundo entero si quieres.

martes, 1 de diciembre de 2009

¿Qué deben aprender los niños?

¿Qué deberían aprender los niños, en qué debería consistir la educación?

La respuesta depende en gran medida del propósito que se le atribuye a la educación. Los gobiernos creen que ese porpósito es meter en las cabezas de los jovenes las opiniones y ortodoxias que estén de moda, privarles de las herramientas necesarias para que piensen por sí mismos, y prepararles para el papel que el estado decide que deben tener en la sociedad. He comentado en otros artículos que el estado debería limitar su función a financiar una buena educación para aquellos que, de otra forma, no la podrían obtener. El educar en sí, deberían dejarselo a otros.

La educación debe preocuparse del individuo, no con la construcción de cierto modelo de sociedad. Así, los niños tienen que aprender muchas cosas, comprender por qué son como son, cómo sabemos que son así, y el contexto más amplio en el que estos hechos son importantes y su relación con otras cosas. Una generación de jovenes a los que se les ha permitido aprender a pensar, entender el mundo que les rodea, y desarrollar un profundo deseo de ser más de lo que son y un claro sentido de como llevarlo a cabo no sólo tendría muchas más posibilidades de tener éxito, y de estar satisfechos y contentos, sino que también sería mucho más probable que creasen en su entorno una sociedad más rica, más sana y más estable (aunque no fuera la sociedad que nuestros políticos creen que deberían crear).

Sugiero, pues, que habrían de aprender, como comienzo, lo siguiente (y por aprender quiero decir que se les ayude a entender, no que se les dé una serie de sermones):

- Que el mundo puede ser duro, y que su vida será en gran medida lo que ellos hacen de ella. Tienen que saber eso y saber también cómo hacer que sea lo que quieren.

- Matemáticas: en su aspecto de aritmética- entender los números- para manejarse en la vida diaria, cualquiera que sea la vida diaria que se planteen; el análisis estadístico, dado que mucho que se nos presenta de una manera, en realidad no es como parece, y el valor de saber evaluar los números que nos presentan políticos, activistas, periodistas, empresas, anuncios y científicos es enorme, y evita muchos engaños; la geometría, la mecánica, el algebra, el análisis, hasta dónde se pueda llegar, no sólo por lo que aportan en sí sino también porque las matematicas enseñan unas herramientas de pensamiento analítico que son únicas.

- La lengua y literatura españolas, para obtener y procesar información con facilidad, formular y expresar ideas muy variadas y de gran complejidad. Y, por supuesto, para disfrutar de lo que otros han pensado y creado.

- La historia/geografía/biología/física/química, con el propósito explícito de adquirir conocimientos, y comprender cómo es el mundo en el que viven.

- La filosofía, no como la historia de las ideas, ni mucho menos como 'ética' o guía moral, sino para entender los procesos de raciocinio que han derivado en estas ideas. Es otro sistema de pensamiento, que les ayuda a darse cuenta de cuando se les quiere engañar, o cuando se engañan a sí mismos y creen algo que puede no ser cierto.

- Fontanería, instalación eléctrica y albañilería porque son muy útiles, se ahorra mucho dinero y ayudan a comprender de forma práctica otro aspecto del mundo.

- Deporte, tanto de equipo como individual, porque si no aprenden lo que es la salud, el bienestar y la disciplina, e incluso más importante, los beneficios prácticos de estas cosas, nunca las querrán tener ni tendrán la fuerza de voluntad para conseguir lo que desean.

Esto es, como he dicho, un punto de partida. Los niños malgastan años de su vida en el colegio. Si ese tiempo se aprovechara adecuadamente, in unas pocas horas al día podrían estar, con unos 15 años, mucho mejor preparados para la vida- su propia vida- que el 99% de lo que sale de nuestros colegios hoy. Y no como máquinas, destinados a hacer lo que el estado quiere de ellos, sino contentos, confiados, productivos, preparados para enfrentarse al mundo y ganar. El resto, naturalmente, depende de ellos.

Sería importante dejar el engaño de la enseñanza obligatoria. Pretender obligar a personas que no quieren estar allí a presentarse a clase de vez en cuando no les sirve para nada, más que para tacharles de delincuentes antes de tiempo, desperdiciar muchos recursos, perder el tiempo de los que sí quieren aprovechar la oportunidad de aprender y prepararse, y gastar de forma permanente las energías y el entusiasmo de los profesores que podrían haberles ayudado. Es cierto que echar, o prescindir de los que no quieren estar o sólo vienen a enredar puede crear otro tipo de problema social, pero en ese caso lo que hay que hacer es abordar el nuevo problema cuando suriere, no defender la actual postura, que pretende que estropear las oportunidades educativas de todos los demás jovenes representa una solción aceptable.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Gentuza en la Calle

Una panda de gilipollas acaba de pasar bajo mi ventana. Vivo en el centro y veo a mucha gente, incluida la que protesta por una cosa o otra. Eran unos veinte, casi todos de unos veinte años- no me fijé en todos las caras- y se paseaban por la calle con una confianza sorprendente en unos crios gilipollas que van buscando bronca.

Sé que son gilipollas porque portaban banderas en contra de la crisis y el capitalismo, y a favor del comunismo. Tener más de 15 años y ser comunista es ser gilipollas. Tener más de 20 y ser comunista es ser necio sin solución.

Creo que todos estamos en contra de la crisis, porque crea problemas económicos importantes para muchas personas, así que no entiendo porque lo denuncian- ¿A quién quieren convencer? Si no fuera por el capitalismo, no habría crisis, en efecto, porque no habría sociedades ricas que pudieran fluctuar. Y después de hacer una pregunta sin sentido, proponen como solución el comunismo, que ha pasado casi un siglo empobreciendo a miles de millones de personas que podrían haber vivido más ricos y más libres al no ser por gentuza como estos críos.

Seguramente madurarán y se convertirán en personas normales, pero mientras tanto defienden a unas ideas y unos líderes cuyos crimenes no tienen perdón.

jueves, 19 de noviembre de 2009

La Vida de Darwin

El martes día 24 a las 19:30 in el Aula Abierta (C/Libertad) se podrá escuchar al Dr. Agustín Muñoz-Alonso de la UCLM, que hablará sobre Darwin, su vida y obra. Acérquese a oírle quién tenga interés en el tema, o quién quiera que se le abra la mente un rato. Merecerá la pena.

domingo, 25 de octubre de 2009

El Sistema Educativo: Parte 2ª

Pregunté el otro día por qué no se cuestiona en este país el monopolio que se ha adjudicado el gobierno sobre la educación de nuestros hijos. Hasta tal punto llega el deseo de controlar cada detalle de la formación de los niños que personas influyentes en el sistema educativo pueden decir estupideces como las siguientes (el artículo completo está aquí):

"Se trata de que coincidan edades distintas, culturas diferentes, gente con discapacidad, de otros países..., eso sólo lo puede dar la escuela", dice Miguel Recio, ex miembro del Consejo Escolar del Estado.

¿Cree este sujeto que pagamos elevados impuestos, condenamos a los jovenes a desperdiciar la mitad de su juventud y aguantamos la propaganda con la que los gobiernos pretenden llenar sus cabezas y la incompetencia e ineficacia de los profesores que intentan ponerlo en práctica, simplemente para que los niños se mezclen con inmigrantes y lisiados? ¿No se ha dado cuenta, además, en su amplia experiencia, que el mundillo que se vive en un colegio es mucho más homogéneo y cerrado que lo que puede experimentar el niño en otras áreas de su vida? ¿Que, aunque la educación estatal tuviese de verdad el disparatado propósito que le quiere atribuir, no serviría para nada? ¿Este hombre se escucha a sí mismo cuando abre la boca, o le gusta tanto tener plataforma que suelta cualquier estupidez que se le pasa por la cabeza?

Vd. es tonto, Sr. Recio. No tiene nada que ofrecer a los jovenes de este país.

"La institución escolar contribuye a que los estudiantes aprendan a vivir juntos, a respetarse, a ser solidarios, a construir sus propios valores mediante la reflexión y el encuentro con los valores de los otros. La educación en casa tiene el serio riesgo de perder esa posibilidad enriquecedora", dice Álvaro Marchesi, catedrático de Psicología Evolutiva y Educación y ex secretario de Estado (en el último gobierno de Felipe González, cuando se estaba desarrollando la LOGSE).

¿Por qué se imagina que esto es así? ¿Qué le hace pensar que un niño educado en casa no tiene vida social, no alterna con todo tipo de personas, no hace deporte en equipo, ni lee, ni piensa, ni observa, ni convive, ni respeta, ni es solidario, ni relexiona? ¿Por qué cree que ésta es la función de la institución escolar? ¿Quizá porque defender el sistema es un reflejo que ha dejado hace mucho de analizar.

"No es lo mismo saber que saber enseñar, ningún padre tiene derecho a dar una asignatura de manera parcial a su hijo", comenta Arturo Canalda, Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid.

Vd. es imbécil, totalitario e ignorante. A ver si me entiende Vd., Sr. Canalda. Un padre tiene pleno derecho a intentar transmitir los principios y valores que le parezcan oportunos, a comentar los contenidos de una materia como más le plazca, y a tener y expresar los juicios y las opiniones que le salen de los santísimos cojones, y quien le pretende arrebatar ese derecho es un necio y un tirano. Es el gobierno que tiene que guardarse mucho de ser parcial en la presentación de las materias, pero, por supuesto, no reconoce esta responsabilidad.

(En cuanto a lo primero, dado que la formación no busca crear buenos profesores, ni el sistema de oposiciones identificarles, saber enseñar es algo que unos aprenden con la experiencia, y otros nunca. Esa experiencia se puede adquirir en casa con los propios hijos igual que en otro ambiente educativo.)

La única función de los colegios es ofrecer una educación básica y eficaz, en las materias necesarias para tener oportunidades en la vida, a aquellos niños (y son muchos) cuyas familias no se lo pueden dar, por los motivos que sean. No tiene otra. Es cierto que la vida escolar puede ser grata y enriquecedora, y que un buen profesor puede infundir un interés y una ilusión que van mucho más allá del dominio de unos conocimientos, pero es un añadido, no la razón de ser del colegio, y dicha experiencia puede igualmente ser muy negativa, profundamente perjudicial, hecho que ninguno de estos abanderados quiere admitir.

viernes, 23 de octubre de 2009

El Sistema Educativo: Parte 1ª


No sé si alguno se ha preguntado por qué en España todos los niños tienen que asistir a un colegio, o bien del estado o, si es privado, estrechamente regulado por el estado. ¿Por qué tiene el estado español un monopolio sobre la educación de los niños, y por qué no se cuestiona?

En parte lo segundo responde a lo primero. Ha podido pasar porque a nadie parece importarle mucho. Pero, ¿Cómo ha sucedido? y ¿Es bueno que sea así?

La responsabilidad de educar a los hijos es de los padres, como los otros cuidados que necesitan los niños. Naturalmente, la sociedad participa en el desempeño de esta responsabilidad, pero esa sociedad, en su encarnación del Estado, se ha atribuido el derecho exclusivo de dictar cómo se debe hacer.

El resultado de esta situación es que es el gobierno del momento llena las cabezas de la juventud con las ideas que le resulta útil que tengan. Dado que los intereses del gobierno no incluyen una población altamente instruida, y los profesores que lo llevan a cabo no son, por varias razones, los mejores instrumentos, es un milagro que llegan a aprender algo. Gran parte de lo que deberían aprender se les presenta de tal manera que no tienen posibildad de valorar su importancia, y mucho de lo que se les obliga a hacer es una gran pérdida de tiempo.

La LOE sigue la línea de la LOGSE, convirtiendo a los profesores cada vez más en niñeras, obligándoles a dedicar cada vez más tiempo a los que no quieren o no pueden aprovechar la educación que se les ofrece, decretando la presentación de temáticas sin importancia, sin definir, e irrelevantes en el ámbito escolar. A la vez se impide en la medida de lo posible que una empresa privada o un grupo de padres haga un colegio a su manera, y se prohibe tajantemente que cualquier padre eduque a sus propios hijos.

Debería cuestionarse, alto y a menudo. El estado no puede tener un monopolio sobre nuestros hijos, no puede disponer a su gusto de gran parte de su juventud, ni puede ser juez çunico de lo que se les permitir estudiar.